jueves, 30 de abril de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
¿Por qué amar a los animales?
Porque lo dan todo, sin pedir nada.
Porque ante el poder del hombre que cuenta
con armas ... SON INDEFENSOS.
Porque ante el poder del hombre que cuenta
con armas ... SON INDEFENSOS.
Porque son eternos niños, porque no saben
de odios ... ni guerras.
de odios ... ni guerras.
Porque no conocen el dinero y se conforman solo con
un techo donde guarecerse del frío.
un techo donde guarecerse del frío.
Porque se dan a entender sin palabras,
porque su mirada es pura como su alma.
porque su mirada es pura como su alma.
Porque no saben de envidia ni rencores, porque
el perdón es algo natural en ellos.
el perdón es algo natural en ellos.
Porque saben amar con lealtad y fidelidad.
Porque dan vida sin tener que ir a una lujosa clínica.
Porque no compran amor, simplemente lo esperan y porque
son nuestros compañeros, eternos amigos que nunca traicionan.
son nuestros compañeros, eternos amigos que nunca traicionan.
Y porque están vivos.
Por esto y mil cosas más ... MERECEN NUESTRO AMOR!
Si aprendemos a amarlos como lo merecen ...
estaremos más cerca de Dios.
estaremos más cerca de Dios.
By: Madre Teresa de Calcuta
domingo, 12 de abril de 2009
sábado, 11 de abril de 2009
viernes, 10 de abril de 2009
martes, 7 de abril de 2009
Equilibrio.
La vida no es aceptable
a no ser que el cuerpo y
el espíritu vivan en
buena armonía, si no hay
un equilibrio natural entre ellos
y si no experimentan un
respeto natural el uno por el otro.
a no ser que el cuerpo y
el espíritu vivan en
buena armonía, si no hay
un equilibrio natural entre ellos
y si no experimentan un
respeto natural el uno por el otro.
Silencio Total.
sábado, 4 de abril de 2009
Pasos,

La calle está sola y yo voy solo
y aunque mis pies están cubiertos,
sus pasos suenan solos, descalzos:
ecos de mis huellas, latidos de mi corazón que caen
y se libran de mi cuerpo.
Mis pasos van,
y yo voy
montado en ellos,
dejándolos atrás, en el ayer,
en el ahora,
en este eterno caminar del tiempo
sin tiempo: laberinto sin entrada.
En esta calle sola,
¿Dónde está la gente,
las ventanas abiertas de música,
el jardín de pasos en el que jugaban mis pasos?
Reconozco las grietas,
las palabra del aire, las esquinas;
Yo soñé con esta calle,
yo soñé con este día,
Antes de pensar sé lo que voy a pensar
me miro las manos y reconozco el
mapa que hay en ellas
… sé hacia donde voy y no quiero…
Mis pasos suenan como el
segundero de un reloj.
By: Ricardo Dávila Díaz Flores
y aunque mis pies están cubiertos,
sus pasos suenan solos, descalzos:
ecos de mis huellas, latidos de mi corazón que caen
y se libran de mi cuerpo.
Mis pasos van,
y yo voy
montado en ellos,
dejándolos atrás, en el ayer,
en el ahora,
en este eterno caminar del tiempo
sin tiempo: laberinto sin entrada.
En esta calle sola,
¿Dónde está la gente,
las ventanas abiertas de música,
el jardín de pasos en el que jugaban mis pasos?
Reconozco las grietas,
las palabra del aire, las esquinas;
Yo soñé con esta calle,
yo soñé con este día,
Antes de pensar sé lo que voy a pensar
me miro las manos y reconozco el
mapa que hay en ellas
… sé hacia donde voy y no quiero…
Mis pasos suenan como el
segundero de un reloj.
By: Ricardo Dávila Díaz Flores
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